Sancotrum, el tiempo de la humanidad ha acabado





Por Fernando Sullivan 

La violencia provocada por el narcotráfico es un tema recurrente en el actual cine mexicano. Parece ser que el dolor, desesperación y miedo impulsó a cineastas para representar este universo. Sanctorum se suma a la lista de películas de este tópico, y su singularidad reside en su tratamiento.


En una montaña recóndita, habitantes del pueblo originario mixe son sometidos por la mano del narcotráfico. Trabajan en sembradíos de marihuana en completo silencio y evitando moverse mucho. Evidentemente, ellos no están conformes y aplicaran el derecho consuetudinario para contrarrestarlo.




La decisión de utilizar el mixe como idioma de la película es crucial para transmitir verosimilitud. Su fotografía es destacable al capturar los paisajes, lo cual crea una contradicción; mientras vemos lo bello de la naturaleza, al mismo tiempo conocemos la anécdota tan dura dentro de ellos. Su estructura narrativa en ocasiones evoca un sueño, lo cual es reforzado por aquella secuencia en donde contemplamos costumbres asociadas con el culto a la muerte.


La idea del fin del mundo ronda el discurso de la película, la frase “El tiempo de la humanidad ha acabado” provoca un escalofrió, porque nos estamos enfrentando a una representación de México, de acontecimientos similares a los mostrados en la ficción, los cuales nos dejan un nudo en la garganta y nos ponen a reflexionar si en verdad toda la tragedia es un augurio del fin del mundo.

Título original: Sanctorum
Año: 2019
Duración:  84 min.
País: México
Dirección: Joshua Gil
Guion: Joshua Gil
Música: Galo Durán
Fotografía: Mateo Guzmán, Joshua Gil
Reparto: Erwin Antonio Pérez Jiménez, Nereyda Pérez Vásquez, Virgen Vázquez Torres, Javier Bautista González