Viva: el sentir real.



El cine cubano desde hace mucho tiempo, y pese a las complicaciones políticas, económicas y sociales, goza de perfecta salud.

Muchos son los casos -desde la trinchera cinematográfica, por supuesto- en que esta Isla ha servido como un amplio muestrario de la problemática latinoamericana para los ojos del mundo entero.

La película reseñada para esta ocasión es un ejemplo de la fortaleza ideológica de aquel país, frente a la enorme avalancha de productos fílmicos desechables de otras latitudes.

Jesús (Héctor Medina) joven cubano homosexual de 18 años, se encuentra en el camino de su búsqueda personal. Para ello se gana la vida peinando mujeres en su barrio, aliñando pelucas de travestis en un cabaret o prostituyéndose con otros hombres.

Uno de sus más grandes sueños es volverse integrante oficial de un show de drag queens, para sentir consolidado su status en la vida.

La oportunidad se presentará de inmediato y el muchacho, a pesar de su inexperiencia, entrará al ruedo para beneplácito de él mismo.

Que si la edad, la intención, la indumentaria, el manejo del escenario, los tiempos de sincronía, pero sobretodo, la carga dramática y emocional en cada interpretación, no le son favorecedoras, lo cierto es que esos errores cometidos, le darán el temple necesario para conquistar su meta.

Sin embargo, ¿qué sería de un artista sin un pasado complicado por resolver?

Ángel (un excelente Jorge Perrugoria) hombre rudo, valentón y homófobo, que en sus mejores años fuera un exitoso boxeador, por azares del destino, es encarcelado durante 15 años, por el asesinato de un hombre, regresa ahora en busca de una esposa muerta y un hijo que no conoce.

El lugar del encuentro entre padre e hijo se dará una noche calurosa, en el cabaret y al ritmo de la melodía Sombras de Blanca Rosa Gil, donde Jesús es animado por sus compañeros a coquetear con un hombre maduro que esta en la barra.

Jesús (autonombrado Viva, gracias a la portada de una revista) aborda al zorro plateado en un acto galante de su parte y Ángel explota contra el muchacho en presencia de un lleno total de asistentes al recinto, golpeándolo y diciéndole a quemarropa... ¡Yo soy tu padre!.

Complicado resultará para Jesús y para Viva, la presencia de su padre a estas alturas de la vida, así como complicado será para Ángel encajar en el mundo de Jesús.

Independientemente de la temática abordada en esta producción del actor Benicio Del Toro, el leitmotiv de la historia es aplicable a cualquier situación entre padre e hijo.

La brecha generacional, la persecución de un sueño, la disfuncionalidad, el llamado de la sangre, en fin.

Una arista en el mundo de la paternidad.

Invitados están a ver la resolución de esta historia y sacar sus propias conclusiones.

Alex Juárez, cambio y fuera.*


Título original: Viva
Año: 2015
Duración: 100 min.
País: Irlanda
Dirección: Paddy Breathnach
Guion: Mark O'Halloran
Música: Stephen Rennicks
Fotografía: Cathal Watters
Reparto: Héctor Medina, Jorge Perugorría, Luis Alberto García, Renata Maikel Machín Blanco, Luis Manuel Álvarez
Productora: Coproducción Irlanda-Cuba; Treasure Entertainment

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