Se cumplen 65 años de 12 hombres en pugna



Son los años 50. Recorremos los pasillos de un edificio de tribunales de justicia norteamericano. Abogados suben y bajan de los elevadores, una familia celebra alguna resolución mientras un oficial de seguridad les pide guardar silencio. De pronto, se abren las puertas de una sala de audiencias para introducirnos a un caso emblemático, que se prolongó durante horas, complejo y que polarizó a la sociedad de la época.

Un adolescente de 18 años, es acusado de asesinar a su padre y enfrenta el delito de asesinato en primer grado, y al ser un delito grave para un tribunal penal, la pena de muerte sería obligatoria.

Ante la mirada asustada del adolescente, el juez solicita a un jurado integrado por 12 personas emitir un veredicto de manera unánime. De encontrar una duda razonable declararlo inocente y de no ser así, con la conciencia tranquila, declararlo culpable.

Es verano y uno de los días más calurosos del año. El jurado conformado por 12 hombres, debe enclaustrarse en una habitación y debatir en torno a la vida del menor. Todos están convencidos que es culpable de haber apuñalado a su padre menos uno, el miembro número ocho.

La situación implica permanecer en la habitación más tiempo del esperado. El jurado número ocho piensa que no es fácil enviar a un adolescente a la pena de muerte sin antes deliberar entre ellos o sin suponer que están equivocados. Mientras expone sus argumentos, el resto del jurado se molesta, se incomoda, y el temperamento de sus miembros desata los primeros conflictos. No hay decisión unánime.

Este caso fue muy popular en Estados Unidos durante los años 50, presentado primero como una serie de televisión y después como una obra de teatro, lo que cautivó al legendario actor Henry Fonda (Jezabel, 1938; El Joven Lincoln, 1939) a hacer una película sobre esta historia y propuso al director Sidney Lumet realizar su ópera prima: Twelve Angry Men (1957) conocida en México como 12 hombres en pugna.

La idea original es del entonces escritor y guionista de televisión Reginald Rose, distinguido por sus historias de crítica social y controversia política. En 12 hombres en pugna pone sobre la mesa las responsabilidades de un ciudadano que se convierte en jurado, su obligación de agotar todas las posibilidades, revisar con objetividad cada una de las pruebas, examinar las declaraciones de los testigos, las evidencias y actuar con honestidad.

La vida de un adolescente parece un asunto de cotidianeidad, pues está en manos de hombres indecisos que guían su opinión por lo que resuelvan los demás; entre ellos se encuentra el déspota, el soberbio, el indiferente, y hasta el indolente que ya quiere irse para asistir a un juego de béisbol.

También surgen factores que cuestionan la eficiencia del defensor de oficio o la veracidad y objetividad de los testimonios presentados, en una clara crítica hacia el sistema judicial norteamericano de la época.

Sidney Lumet nos lleva hasta la sala de discusión, desarrolla un drama en un solo escenario de manera efectiva, teatral. Su puesta en cámara nos sofoca en la discusión, nos asfixia y nos contagia de los momentos de tensión. Somos parte del debate en torno a la democracia, el valor de la vida, y la construcción de un veredicto.

Hoy se ha convertido en un clásico del género de drama judicial que en México ha sido adaptada al teatro en diversas ocasiones y también es una película utilizada en la academia, en las aulas y en espacios de trabajo como un referente en la solución de conflictos. Feliz 65 aniversario 12 hombres en pugna.

Título original: 12 Angry Men 
Año: 1957
Duración: 95 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Sidney Lumet
Guion: Reginald Rose. Obra: Reginald Rose
Música: Kenyon Hopkins
Fotografía: Boris Kaufman (B&W)
Reparto: Henry Fonda, Lee J. Cobb, Jack Warden, E.G. Marshall, Martin Balsam, Ed Begley, John Fiedler, Robert Webber, Jack Klugman, George Voskovec, Joseph Sweeney, Edward Binns, Billy Nelson, John Savoca, Rudy Bond, James Kelly.

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