Repasando La Caza de Thomas Vinterberg

 

Por Alex Juárez.

Nada en este planeta guarda un enigma tan grande como desentrañar y entender la mente de un niño.

Algunos pensarían que su misión es servir de compañía en los momentos de soledad, otros creerán que alimentarlos y darles protección es más que suficiente, hay también quien los cree innecesarios para realizarse como padres, aun mas, creen que tenerlos y mantenerlos, implica un seguro para una vejez mas cómoda y desahogada.

Nada más lejano a la verdad.

Si intuirlos cuando son bebes requiere de una gran practica, imagínense a un joven y sus necesidades.

¡Uf! Vaya trabajo.

Pero ¿Qué pasaría si el niño en cuestión, desconociendo (en el mejor de los casos) la intensidad de sus actos y palabras, compromete la estabilidad del entorno que lo rodea?

Seré más concreto.

¿Qué pasaría si una niña de preescolar, cuya convivencia con su cutre y obsceno hermano mayor, no discierne entre lo fútil y lo peligroso, y cuya libido es activada a esa temprana edad por un hombre divorciado, con un hijo y que además es uno de los profesores de su escuela y amigo cercano de sus padres?

Oh si, huele a desastre.

Thomas Vinterberg, director nacido en Copenhague, Dinamarca y uno de los fundadores del movimiento Dogma 1994 (movimiento que buscaba quitar del cine lo artificioso y entregar piezas de una gran crudeza visual y argumental por supuesto) quien ya había dado muestra de su ´´innovador´´ talento en su filme debut, Festen, La celebración, escupiéndonos secretos de familia en el festejo de un septuagenario, ahora toma como pivote dramático a una niña cuyo mundo interno no empata con la realidad infantil en la que se desenvuelve.

La premisa es ninguna novedad tanto en la vida real, como en el séptimo arte, casos hemos sabido de abusos en escuelas hacia los menores desde hace mucho tiempo, y en el cine, la temática por supuesto que ya fue abordada por otros directores y en otro género o estilo.

¿Debemos dudar de la integridad de una persona (hombre o mujer) por el juicio aventurado de una menor de edad?

¿Debemos tener cuidado con nuestro vocabulario (coloquial, arrabalero, obsceno, lascivo) al interior del hogar?

¿Debemos vigilar la interacción del hijo mayor para con el menor en cuanto a palabras, acciones, contenidos y demás situaciones que deriven en influencia negativa?

¿Debemos destruir moralmente a alguien por no cumplir con los convencionalismos sociales en nuestra comunidad?

Aun más, ¿puede un adolescente inconsciente , emitir juicio y acción punitiva alguna contra alguien, cuando sus propias bajas acciones fueron las causantes de una aparente tragedia?

¿En verdad los niños o niñas son tan inocentes como creemos?

¿Qué tan fuertes son en realidad los lazos afectivos que establecemos con la familia, los amigos o con los compañeros de trabajo?

En fin.

Para algunos esta no es una película que brille por su originalidad, para otros es una cinta con deficiencias en el guion, unos más se aventuran a decir que es una reinterpretación estéril de algunas obras de William Wyler.

Para un servidor, es un filme redondo, hasta con posibilidad de secuela y una excelente interpretación histriónica, cortesía del tremendo actor Mads Mikkelsen, un guion muy efectivo y sin complicaciones, un ritmo pausado pero eficaz y un manejo de ideas que es en realidad donde cae todo el peso de la película.

No es en lo que se ve donde radica la fortaleza del filme, sino en el discurso del filme.

Alex Juárez, cambio y fuera.



Título original: Jagten (The Hunt)
Año: 2012
Duración: 111 min.
País: Dinamarca Dinamarca
Dirección: Thomas Vinterberg
Guion: Thomas Vinterberg, Tobias Lindholm
Música: Nikolaj Egelund
Fotografía: Charlotte Bruus Christensen
Reparto: Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Annika Wedderkopp, Alexandra Rapaport, Anne Louise Hassing, Lars Ranthe, Lasse Fogelstrøm, Susse Wold, Ole Dupont, Sebastian Bull Sarning.

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